
El viernes finalizó el Congreso Hacia Ciudades Libres de Autos 2011, un evento de la World Carfree Network impulsado por grupos de la sociedad tapatía, que dejó una serie de reflexiones que trataré de condensar en este breve texto de cierre de cobertura por parte de MetrópoliBlog.
Me parece importante que desde la presentación del congreso a la prensa se hablara de que tal evento no buscaba la desaparición del coche particular en la ciudad sino fomentar la independencia de este. Luego del perfil confrontativo de organizaciones como Ciudad Para Todos, destacó que en esta ocasión se privilegiara el dialogo mas que nunca.
El viernes se dictó en Teatro IMSS la conferencia magistral “La tiranía del automóvil” a cargo de Roxana Kreimer, filosofa argentina que compartió su visión respecto al automóvil como símbolo de la actualidad y su contraparte como instrumento altamente peligroso por el número de muertes en las que se ve insmiscuido debido a que está concebido bajo la idea de que el ser humano es infalible. Estos conceptos un tanto más abstractos se alejaron un tanto de la perspectiva práctica que reinó en el Carfree, aún así expresar tales ideas invitaba a una reflexión profunda.
No faltó durante el congreso el político que fue a presentar una propuesta para lucirse, ese secretario que anda en campaña en busca de una alcaldía. También ausencias, simplemente la mesa de transporte público era interesante por sentar a la mayoría de los actores e incluso una diputada estuvo presente, aunque desde el público; dicho sea de paso, esta conferencia no tuvo buena asistencia.
Otro aspecto que suscitó opiniones encontradas fue el cierre del Nodo Colón para la conferencia de Chriss Carlson, un jueves por la tarde. Leí unas cuantas opiniones y todas apuntaban a los extremos: tanto el que maldecía el evento y les restaba importancia, como personas que lo aplaudían y que justificaban un acto simbólico como este argumentando que los coches tienen ese espacio la mayor parte del tiempo.
Siguiendo con los comentarios en redes sociales, hubo quien señaló en tono irónico que no hubiera eventos del congreso de la “calzada para allá”, todo se quedó en una de las Guadalajaras, como ya se ha comentado aquí.
Veo positivo que la asistencia a las ponencias, conferencias y mesas haya sido mayoritariamente de jóvenes, universitarios y similares, esto podría dar cierta esperanza a que algún día tendremos una ciudad mejor ordenada y para lo cual debemos trabajar en conjunto. Una ciudad libre de autos puede ser una buena meta ¿Será difícil lograrla?