Desde hace unos años espero la llegada de Febrero, no necesariamente para celebrar a San Valentín, el 14 de Febrero mi ciudad cumple años. Guadalajara llegó a los 468 de haberse fundado en este valle, junto a un río, cerca de una barranca, y con varios bosques a su alrededor. Pero hoy no vengo a escribir el típico recuento histórico, plagado de nombres y fechas que deberíamos saber pero que cuando son recordadas por terceros no conseguimos memorizarlas, hoy les platico como estuvo el aniversario de mi ciudad.
Espere desde que llegó la noticia de los eventos a realizarse para el festejo, después de darse la noticia, tarde unos días encontrar el programa y cuando por fin lo tuve me pareció atractivo, lamentablemente no se le dio continuidad al Festival Internacional de Jazz y en contraparte se inmiscuyó a las colonias lejanas del centro en esta celebración con eventos para todas la edades. Como siempre busqué conciertos, me encontré con que el jueves 11 habría una fiesta electrónica con varios invitados, solo dos me llamaban la atención: Nortec (representado por Bostich y Fusible) y Kinky; el otro concierto se realizaría el sábado 13 en Paseo Chapultepec.
Llego el jueves y asistí puntualmente a Plaza Liberación, al llegar noté que la plaza esta rodeada por unas vallas, solamente había unos cuanto accesos y estaban vigilados por personal de seguridad privada, todo con el objetivo de impedir el ingreso con bebidas alcohólicas, el filtro no evito que mas tarde el aire se vio enrarecido por el olor de cierto vegetal.
Sin aviso un DJ comenzó a tocar un set, causándome confusión, pensé que todavía no empezaba el concierto,entrada la noche, pasaditas las nueve, llego Bostich y Fusible acompañado de unos cuantos musicos que se encargarían de aportar el toque norteño a las mezclas de los integrantes del colectivo Nortec. Los visuales eran espectaculares, con muchas referencias a la ciudad donde nació el proyecto, dicho sea de paso, la pantalla era de una resolución excelente y acompañado de la música me atrevo a decir que nadie se pudo mostrar apático ante tal espectáculo.
La razón por la que muchos estaban ahí era Kinky, terminada la presentación de los Nortec, el staff corría ensamblando instrumentos y conectando cables, mientras, la pantalla mostraba el logo de la Feria de la Fundación. Llegaron los Kinky, su presentación se abrió con el tema “Hasta quemarnos” y muchos saltaron y corearon la canción que Gil, el vocal, llevaba con singular entusiasmo. Su espectáculo se acompañaba a ratos de unos cuanto gráficos y las cámaras colocadas en los instrumentos y micrófonos del grupo. Vinieron unas cuantas canciones de su disco actual “Barracuda” y las infaltables “Sountha mi primer amor”, “Ejercicio número 16″ y “Cornman”, entre otras que junto a la energía de la banda arrancaron gritos a los fans, para cerrar tocaron “Coqueta” y “A donde van los muertos”.
El sábado pintaba para ser excelente, esta vez llegué cuando el concierto ya había comenzado, en el escenario The Waitress mantenía la atención del no muy numeroso público; unas cuantas canciones y se despidieron. Decidí recorrer el camellón, en el cruce con Avenida La Paz, los chicos de Naranjito Blues acomodaban sus instrumentos para su acostumbrado toquín sabatino, minutos después el cuarteto ejecutó su primera canción, mientras un amigo suyo vendía su EP a 50 pesos, yo no me hallaba en condiciones de adquirirlo pero ganas no me faltaban.
De regreso al escenario del festival de rock, cuadras mas adelante del tianguis, Sutra ya tocaba una de sus piezas instrumentales en compañía de un trompetista, se hallaban al final de su presentación y tiempo después se despidieron. El siguiente grupo eran los Yoyo Breakers, el lugar lucía con mas personas anteriormente y algunos se notaban muy impacientes haciéndolo notar con sus chiflidos y gritos. Los Yoyo tomaron el escenario, no me motivaron mucho y decidí regresar casa.
Para finalizar los festejos el domingo 14 se regalarían picones y chocolate caliente en Plaza Guadalajara, no había por que no ir y ahí estuve, pese a la confusión con las filas. Curiosamente esa zona del centro vivió varios eventos en el lapso de las cinco a las seis de la tarde, al tiempo que se hacía el corte simbólico de unos enormes picones en el templete, un contingente sostenía una enorme bandera multicolor mientras una oradora maniobraba con un altavoz y la hoja del discurso que leía, era lo último de una desnutrida marcha a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo. Mientras las pancartas se agitaban, las campañas de catedral sonaban opacando las consignas de la oradora, entre tanto los asistentes al reparto de pan dulce escuchaban al mariachi, todo un collage de cualquier tipo en esa plaza.
Disfruté los eventos al máximo, mi ciudad lo merecía, espero no faltar cuando la perla llegue a los 500.












