Como todos sabemos hoy se festeja la tradición católica de la Epifanía (Cuando Los Santos Reyes visitaron al niño Jesús donde le dieron los respectivos regalos), y en esta ocasión tratamos de hacer una alusión a tres personajes de la historia mexicana, que bien podrían considerarse como los 3 reyes de México por la aportación social y cultural que son un especie de regalo que ellos dieron a nuestro país, pero que sobre todas las cosas, sí fueron Monarcas de nuestro país políticamente hablando. Esto será a través de tres distintas publicaciones, en la cual esta es la primera.
Su Alteza
Comenzamos con el denominado último de los tlatuanis Cuauhtémoc, que si bien no fue gobernante de la nación (pues en ese tiempo México no estaba constituído como un país), sí fue el monarca de la civilización más importante del México precolombino durante la conquista española.
Cuāuhtémōc (náhuatl: cuāuh- ‘águila’ témōhuia ‘descender, bajar’), (1496 – el 28 de febrero de 1525)
Su nombre significa Águila que descendió. Después de que Moctezuma II fue asesinado, su hermano Cuitlahuac subió al trono; pero desafortunadamente murió al poco tiempo por la viruela que habían traído los españoles de Europa. Así que Cuauhtémoc, su primo, subió al trono. Él ya tenía un historial como lider militar en contra de los españoles. Cuando se convirtió en Tlatuani los españoles ya habían sido vencidos en el episodio de la Noche Triste. Se encargó de reorganizar al ejercito mexica y a combatir duramente contra los invasores.
Después de haberse encontrado él, su familia y sus militares en la ciudad sitiados por 90 días, fue capturado por los españoles cuando pretendían huir. Dice Cortés en una de sus cartas que Cuauhtémoc fue ante él pidiéndole matarlo con un puñal por no haber podido defender a su pueblo.
Su Magia
La magia que esconde este personaje se manifiesta en las leyendas, basadas en la historia clímax, de la derrota de la ciudad de Tenochtitlán por parte de los españoles; cuando se habla del martirio que sufrió por, supuestamente, negarse a decir al ejército de Hernán Cortés donde se encontraba el gran tesoro azteca.
La historia oficial nos muestra que el patriotismo hacia los mexicas impidió que Cuauhtémoc revelara la ubicación de dicho tesoro. Otros opinan que sí lo reveló, sin embargo el traductor mintió a Cortés sobre la declaración dada y este fue el ganón de la historia pues supo donde encontrarlo. Por otra parte muchos opinan que nunca existió tal tesoro y es por eso que el monarca nunca lo dijo, porque simplemente no existía. Pero existe otro tipo de estudiosos que dicen que sí hubo un gran cúmulo de riquezas que fueron arrojadas al lago de Texcoco por el mismo rey,
sin embargo para los aztecas el oro no era lo más preciado; así que si llegó a existir estuvo lleno de piedras como el jade u otros adornos o metales que tal vez para los españoles no hubiera sido muy relevante.
Su Regalo
Si tienen la oportunidad de leer más sobre este personaje se los recomendamos ampliamente, sobre todo por el impacto histórico y cultural que hasta nuestro días sigue prevaleciendo.
fotos: Wikimedia, mirepe
Fuentes: historiacultural.com, guerrero.gob.mx, compartehistoria.blogspot.com