
Ante el terrible hallazgo de esta mañana, el hecho de que ya se haya previsto desde los sucesos en Veracruz y la espiral de violencia que cada vez inmiscuye a más ciudades, no encuentro otra forma de expresarme que invitando a todos los lectores y a la población de Guadalajara a luchar, no con el uso de la fuerza, pero si del pensamiento y el corazón en pos de defender la ciudad que no es de nadie más que de quienes nos llamamos o nos sentimos tapatíos.
Recuerdo el día en que la caída un importante capo en la ciudad me consternó, preveía mayor violencia en la ciudad y auguraba escenarios que ya se han visto en ciudades como Monterrey. El hecho es que de ese momento hasta hoy -salvo durante la realización de los Juegos Panamericanos- hubo uno que otro hecho, pero tales sucesos no apuntaban a una crisis o a un momento como el que se empezó a vivir cuando iniciaba este día.
No esperemos a que llegue el día del arrepentimiento, del hubiera, sino desde ahora cuando en un momento decisivo hacer algo. Ya se hicieron marchas, se representó de varias maneras el dolor de otros mexicanos y tal vez haya que repetirlo, pero de algo si estoy seguro es que el miedo no nos debe paralizar y el olvido no debe ser el calmante para estos hechos.
Puede que aún estemos a tiempo, ya se ha demostrado que para tomar nuestros espacios pacíficamente hay más de una forma.
Foto: (cc) Nathan Gibbs