Los Tapatíos y nuestra cultura consumista

En este espacio ya hemos hablado varias veces de los famosos Tianguis de Guadalajara y todos los maravillosos artículos que nos ofrecen. ¿Será cierto?

Este domingo fui al Tianguis de Santa Teresita, de los más grandes de nuestra ciudad, y tristemente lo único que pude ver es la pésima cultura consumista que tenemos los mexicanos. Piratería por todas partes, miles de prendas iguales, un poquito más de piratería, y solo 2 o 3 estilos diferentes de accesorios de acuerdo a la “moda”.

Quizá muchos no lo entiendan, porque desde la infancia estamos acostumbrados a comprar de acuerdo a lo que hay, lo que está y de acuerdo a nuestras tradiciones y costumbres. A los mexicanos nos encanta copiar, nos encanta parecernos a nuestro país hermano, pero lo que no vemos es que a causa de su pobre crítica del consumo es un país que vive en una grave crisis económica actualmente.

TianguisCultural

Encontré en el tianguis cientos de productos “de marca“, objetos aspiraciones que al parecer son esenciales para que sentir que existimos y “resaltar” entre la gente. La cosa aquí es que la mayoría de los artículos eran totalmente falsos y de poca calidad.

Objetos que son y están, que se exhiben en cualquier antro de la ciudad, y que en un mes nadie volverá a usar, ¿Realmente vale la pena?

No pretendo decirles que dejen de comprar ropa, es algo esencial para vivir, lo que quiero decir es que muchas veces no nos damos cuenta de lo que realmente necesitamos y no sabemos lo que tenemos para gastar (¿Que hay de los ahorros? ¿Nuestra futura economía, el desempleo, la crisis?).

Suena decabellado esto, yo soy mujer (compro cosas, es lo que hago) y soy estudiante de diseño (… la intención aquí es vender mis productos), pero estoy totalmente consciente que hay cosas que no son indispensables en nuestras vidas, como gorras con piedritas Swarovski o pésimas imitaciones de bolsas Coach. No, sin embargo la venta de estos productos se genera en masas.

Antes de terminar también quiero hacer un punto: aquí, en Guadalajara, hay cientos de diseñadores con mucho talento que buscan que los Tapatíos reconozcamos su trabajo y claro, que compremos sus productos. ¿Por qué no darles una oportunidad a ellos?

Resumiendo mi pequeña y personal reflexión, queridos lectores, para poder ser consumidores inteligentes primero que nada debemos aprender a ser un poco más humildes para no caer en las trampas publicitarias y dejemos entonces de ser parte del rebaño (pero no del rebaño futbolero, ¡eh!).

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