Ozomatli, Un Pacto Firmado con Baile

La política y los dialogos que de esta se originan son los que oficializan la hermandad entre ciudades, no siempre es así, en ocasiones el baile y la música estrechan los lazos entre las urbes en tan solos unos minutos, en el sonar y la cadencia del idioma universal. Ayer el Foro de la Expo vivió un concierto memorable, la banda angelina Ozomatli pisó el escenario llenando de alegría la fiesta de los libros en Guadalajara.
La asistencia fue excelente, avanzar entre la multitud que se dio cita en el foro era muy difícil, un público en su mayoría joven se preparaba para una noche que pintaba para ser excelente. Entre la rechifla y el sonido de la platica la música latina se veía disminuida conforme el reloj avanzaba hacia las 21:00 horas, por fin, las luces se apagaron y una voz de curioso acento extranjero anunció a la banda cuyos integrantes salieron eufóricos a escena cargando sus instrumentos, vestidos en su mayoría con una camiseta negra.
Los primeros tres temas quedaron atrás para el saludo obligado al público, mientras este respondía animosamente con gritos y aplausos. Poco a poco el Foro de la Expo se lleno del sabor de una noche de fiesta, de inmensos colores que provenían de la energía y gran ejecución musical del grupo.

Unos cuantos niños, montados en hombros, miraban con atención el escenario mientras que alrededor hombres y mujeres se animaban a lucir unos discretos pasos de baile, en contraste de la banda que no paraba de bailotear, agitarse al ritmo de sus notas y contagiando al mas frío de los asistentes. El MC de la banda arrancaba a la audiencia expresiones de asombro con sus pasos, que iban desde el movimiento de cadera hasta el brinco constante, además se daba tiempo para jugar y hacer malabares con un extraño objeto redondo decorado con cuentas multicolores.
Pasando los 10 temas, los 40 minutos de concierto no se sentían, solo unos pocos miraban el reloj en la fiesta donde los Ozomatli eran invitados de honor. El saxofonista dejó su instrumento tomando un clarinete para después, junto a la banda, interpretar una pieza una pieza instrumental que terminó siendo la antesala de su gran éxito “La cumbia de los muertos”, el público emocionado explotó en una constante de pasos y movimientos según el ritmo, vino un cover a la canción “You know, im not god” de Amy Winehouse que dio pie a un pequeño popurrí latino que finalizó estruendosamente en una corta melodía rockera.
La multitud extasiada esperaba aún más del grupo, el final se acercaba puesto que vino la presentación de cada integrante, para interpretar las últimas melodías dejando al sediento público con ganas del sabor musical de los angelinos, siendo casi las 22:30 horas los integrantes se marcharon, las luces regresaron y cada asistente emprendió el regreso a casa.

