Plaza Tapatía: La Inmolación a Quetzalcóatl

Uno de los lugares más frecuentado por los ciudadanos y foráneos en la Ciudad de Guadalajara, es la Plaza Tapatía, un lugar interesante socialmente hablando, pues esta funge como la unión de esas dos Guadalajaras de las que tanto se hablado. Pero en esta ocasión nos enfocaremos en la característica fuente, que encontramos ahí y que, es común entre los habitantes, desconozcamos a qué se refiere e incluso a quién la creó.

La Fuente

Está constituida por cinco piezas forjadas en bronce y labradas a mano, la estructura de en medio tiene 25 metros de altura y las otras cuatro miden 6 metros y en total se superan las 30 toneladas, pese a que jamás se colocó la cabeza de la serpiente pues no se hubiera podido sostener sobre este puente que cruza la Calzada Independencia. Estas esculturas descansan sobre una base de concreto en forma de cruz, y orientada de tal forma que figura una rosa de los vientos. Fue creada por el jalisciense Víctor Manuel Contreras.

Fue inaugurada el 15 de febrero de 1982, justo a finales del gobierno de Flavio Romero de Velasco, quien para realizar este proyecto, desapareció nueve manzanas completas de viejas fincas del centro histórico de la ciudad (70 mil metros cuadrados), incluyendo desde luego a la vieja plaza de toros Progreso.

Veo, veo ¿qué ves?


Desde que somos pequeños y hemos crecido en Guadalajara, para muchos de nuestros padres, era fácil inculcarnos el reconocimiento de esta fuente como “el cuerno gigante”, pues es lógico por la primera impresión que da, sin embargo este significado está un poco lejos de la verdadera representación de la obra arte.

La escultura representa la inmolación del dios Quetzalcóatl elevándose de la tierra hacia el infinito para encender el sol y darnos nueva luz. Las cuatro esculturas que rodean la flama son los cuatro cielos de los cuatro puntos cardinales, la rosa de cemento que sirve de base y sostén de este conjunto escultórico es una hermosa fuente como espejo cristalino que equilibra y armoniza esta escultura.

Si vemos cada una de la figuras entorno al “gran cuerno” de perfil y de la parte inferior se aprecia la figura de una serpiente, Coatl en náhuatl, que es el animal que encarnaba la presencia del Dios.

Ahora si vemos las esculturas de la misma forma pero en parte superior, podemos ver un ave con alas abiertas que representa al quetzal animal sagrado. Recordando la naturaleza emplumada de Quetzalcóatl.

Ahora si nos cambiamos de posición y vemos a alguna de esta alegorías de forma frontal se percibirá una forma humana que alza los brazos. Esta percepción habla de la conversión del hombre en Dios, en este caso de Quetzalcóatl, que bien podría referirse a los estudios científicos que avalan la existencia de dicho hombre, que el mito y la tradición lo hicieron trascender como una figura omnipresente en las culturas mesoamericanas.

Un poco del Autor

Victor Manuel Contreras nace el 6 de agosto de 1941 en Atoyac, Jalisco. Realizó estudios de pintura y escultura en la Academia de San Carlos, y en el Instituto de Arte Moderno de Nueva York. Años después en el Kunst-Akademie en Munich, la Escuela de Artes y Oficios de Brera en Milano, la Sorbona y en la Escuela Superior de Bellas Artes de Paris.

En 1969, fundó el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad Autónoma de Guerrero. A partir de 1970 su obra pictórica y escultórica es expuestas de diversos lugares de Europa y Estados Unidos. En 1979, realiza la obra El Ave Fénix y aem>Unidad Humana para la Organizacion de las Naciones Unidas. Además ese mis año realiza el primer modelo a escala Inmolación de Quetzalcoátl para la Colección D’Pascuale en Nueva York.

Pueden visitar su sitio oficial para conocer más de sus obras.

Curiosidades

  • Esta obra fue creada en honor al presidente de México de ese entonces, López Portillo, por ser admirador del Dios Prehispánico. Él también gozó de una replica en miniatura en la residencia de los Pinos en la Ciudad de México.
  • La fuente siempre ha sufrido desperfectos hidráulicos, como que el chorro de agua es intervenido por el viento, creando brisas que dan lugar a encharcamientos de la plaza, y esta al no estar impermeabilizada crea goteras por debajo dentro del tunel de la Calzada Independencia.
  • En el 2002 y después de mucho tiempo de inactividad de la fuente, fue rehabilitada haciéndola funcionar de nuevo. También se limpiaron las esculturas, que bien uno podría pensar que eran de piedra por lo opacidad que tenían, pero en realidad poseían un dorado por la naturaleza del metal del que están hechas y que se hallaban oxidadas.
  • La cabeza de la serpiente (la que se supone es el cuerno) descansa a un costado poniente de la plaza tapatía,en dicho lugar no hay riesgos de falta de soporte, pues de este lado ya no se mantiene colgante la explanada de la Plaza Tapatía.

La propuesta aquí es conocer un poco más de los adornos urbanos que poseen historias que no debemos permitir que mueran, sigamos investigando el entorno en el que vivimos. Nos gustaría conocer sus opiniones y qué lugares les gustaría conocer en cuanto a su historia.

Fotos: guestmexico.com, google maps, @ivanBien, Panoramio

Fuentes: enlinea.guadalajara.gob.mx, Gaceta UdG año 2002, vmcontreras.com

Sobre el Autor

Iván Serrano (ivanBien) es un tapatío locutor, desarrollador web, ser audiovisual y amante de las Bellas Artes y Humanidades. Difusor de cualquier cosa que logre aportar y sobre todo que logre construir. AVANZAR Y HACERLO BIEN.

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