El día de ayer tratamos algunos platillos mexicanos que se comen mucho en el occidente del país, esto con el fin de animarlos a tener una experiencia gastronómica en estos días de fiesta nacional. Y aunque la variedad de platillos y antojitos es muy amplia, les mencionamos los más populares y deliciosos.
Dejaríamos de ser mexicanos si no comieramos tacos. Es uno de los antojitos más comidos a nivel mundial, y que ha adquirido un contexto social muy importante para el país. El taco es ícono y parte de la identidad nacional, tanto así que forma parte ya del argot del mexicano: quien en estos días no se echa su taco cuando está disfrutando con alguna cosa, quien no dice “De lengua me como un taco” cuando conocemos a un hablador, o cuando nos echamos un taco de ojo cuando la pupila está disfrutando de algo interesante.
El taco se come de mañana, tarde y noche, cada región del país posee sus distintos tipos y por eso hay decenas de opciones que elegir: los sudados o al vapor, de barbacoa, de al pastor, de carnitas de puerco, de asada, de cabeza, dorados, de pescado, de guisos, de pollo, etc, etc. De entrada un taco puede ser de cualquier cosa, hasta de sal y limón, lo importante es tener la tortilla el elemento principal, misma que también tiene sus variantes. La historia de esta comida data desde los tiempos prehispánicos, ya que la tortilla se generaba todos los días como utensilio para no mancharse las manos; con la llegada de los españoles se trajeron carnes y nuevos elementos que aportaron bastante al antojito. Esperemos que este 15 de septiembre haya muchas taquizas donde nuestro apetito ataque indiscriminadamente
Torta ahogada, orgullo tapatío, consiste en un birote salado untado con frijoles fritos, carnitas de cerdo cocidas y más que bañado, ahogado con una salsa de jitomate y orégano; para darle sabor se agrega una salsa de chile de árbol típico de Jalisco. Se sirve con col y/o lechuga, cebolla desflemada y con limón al gusto del comensal. En cualquier barrio de Guadalajara es fácil encontrar un lugar con propuestas de tortas ahogadas, pero de seguro siempre habrá alguien que te diga que hay un lugar en específico donde se venden las mejores.
La historia de la torta ahogada empieza en Guadalajara, donde se habla de un señor que vivió en los inicios del siglo XX, que al llegar hambriento a su casa sólo encuentra un bolillo, carne de cerdo y unas salsa que su mujer había hecho; el hombre hizo la preparación y al notar que el sabor de esa combinación era bastante bueno, empezó a hacerlo más continuamente; después de eso el hombre puso un puesto en el jardín de San Francisco en el centro de la ciudad donde comenzó a comercializarlas, las tortas se empezaron a conocer mucho más y fueron adquiriendo fama. Este hombre fue Don Luis de la Torre que al morir su hijo El Güero junior, siguió la tradición y abrió su negocio en la esquina de Miguel Blanco y 16 de Septiembre.
El secreto de las tortas, está en la calidad de los ingredientes y en el sabor de la salsa.
Para terminar les dejo la jericaya o jericalla (sí, yo tampoco creía que ambas están bien escritas), un postre bastante delicioso también de origen tapatío. Como siempre, hay historias distintas que explican su origen, en este caso es más difícil conocer la verdad porque el postre sí es muy antiguo; lo que es un hecho es que nació en un convento o en un lugar de oficios religiosos, pues las personas relacionadas con esos lugares las vendían en estos centros y eran muy difundidos en orfanatos como el Hospicio Cabañas, que muchos dicen fue el lugar donde nació la jericaya. El nombre fue dado porque se dice que la monja o mujer de servicio religioso era originaria de Jericá, Valencia, España.
La jericalla es propicia para una merienda o para acompañar un desayuno. En la actualidad se ven bastante en los mercados, en la juguerías y en las cenadurías tapatías. Para la preparación se necesita leche, huevos, canela, azúcar y esencia de vainilla. La verdad es que desconozco su preparación, pero más adelante les daré el link de un video para que ustedes, si son amantes de la cocina se animen a prepararlas.
Quedan muchos platillos deliciosos que conocer, tenemos las birrias, las flautas, los sopes, el menudo, las sopas, los caldos, la capirotada. La realidad es que tardaríamos mucho en redactar todo lo que envuelve a la comida mexicana. La opción es que si tienen la oportunidad de viajar se den el tiempo de visitar fondas, restaurantes y demás para conocer lo que la República Mexicana tiene para nuestro estómago.
Acá la página somosjalisco.com, sitio donde mencionan algunas de las comida que tratamos, con las direcciones en Guadalajara donde pueden complacer a su paladar.
Acá les dejo el video para hacer jericallas caseras. No les dejo de los tacos ni de las tortas, porque como ustedes sabrán, los tacos depende del guiso o la técnica que se use y para la torta solo es untar frijoles dentro del birote se ponen las carnitas y después se baña. Que tenga un buen fin de semana largo y de nuevo los invito a conocer su cultura desde lo que más gusto nos da, que es comer.
Fotos por: comeme.mx, encuentrocontuangel.com, blogs.quien.com
