¿Quién vigila al que vigila a los vigilantes?

El trabalenguas que da título a esta entrada está inspirado en la locución latina “quis custodiet ipsos custodes?” que en una traducción wikipediana queda como “¿Quién vigila a los vigilantes?”. Originalmente se refiere a un poema de Décimo Junio Juvenal que habla sobre esposas infieles y los guardias que las cuidan pero su uso se ha extendido a las situaciones donde existe una relación de poder y el abuso de este (La novela gráfica The Watchmen juega desde su título con este sentido). El día de hoy algunas organizaciones civiles clausuraron la sede de la CEDHJ (Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco) en protesta por la sospechosa reelección del ombudsman (defensor del pueblo en sueco) Felipe de Jesús Álvarez Cibrián.

El día 17 de enero se publicó la convocatoria para ser el nuevo Presidente de la CEDHJ  dando como plazo hasta el día jueves para presentar las propuestas de los aspirantes. Fueron cinco personas las que respondieron incluyendo al actual Presidente. El miércoles de esta semana el congreso del estado reeligió a Álvarez Cibrián en el puesto.

Las irregularidades en el proceso fueron varias como las menciona Jorge Rocha en el diario La Jornada:

“… Se adelantó el proceso de elección sin ninguna explicación de por medio (el cambio de presidente es hasta el mes de agosto de este año), de la fecha de la publicación de la convocatoria sólo se dieron tres días para presentar candidaturas, no hubo ningún tipo de proceso que evaluara el desempeño de Alvarez Cibrián en su gestión como titular de la Comisión, tampoco se elaboró un perfil para confeccionar el tipo de presidente de la CEDHJ que se necesita para los retos que tiene el estado en esta materia, no se generó ningún proceso de diálogo con el movimiento de derechos humanos en Jalisco ni con las organizaciones de la sociedad civil que promueven y defienden derechos humanos, a pesar de los reclamos ciudadanos de aplazar el proceso de elección los legisladores hicieron caso omiso de lo planteado por grupos de expertos en estos temas y contra todo lo que se debería hacer para generar un proceso transparente y legítimo de elección…”

Me es difícil expresar una opinión sobre lo que ha hecho el actual ombudsman en su cargo. Sé que la CEDHJ ha girado diferentes recomendaciones en muchos casos y ha realizado su trabajo, pero también hay otros casos en los que su respuesta ha dejado mucho que desear. Más allá de lo anterior, el mismo proceso de elección, al estar lleno de irregularidades, demerita el puesto y esto es un problema ya que la base de esta institución es la imagen pública que ofrecen quienes trabajan en ella. A menos claro que quieran crear una comisión que vigile lo que hace la CEDHJ.

La “metavigilancia” no es la respuesta a los problemas que tenemos como sociedad, no por poner más candados y más camaras es mayor la confianza. Al final lo ideal es que no hubiera necesidad que alguien se erigiera como defensor de los derechos humanos (y esto también va para las organizaciones civiles que con cierta petulancia se muestran con mayor autoridad moral para decidir que es lo bueno para la ciudad o para los niños de la calle o para los indígenas o lo que sea) ya que se esperaría que todos reconozcan en su semejante alguien digno de respeto por encima de las riquezas o del poder o de la fama. Pero como estamos lejos de los ideales…

¿Qué opinan nuestros metropolitanos lectores?

Sobre el Autor

Licenciado en Psicología especializado en temas de Psicología Social. Futuro tecnólogo. Acostumbra caminar la ciudad por placer.

¡Sígueme en Twitter!