Un buen fin de semana, reciente quincena y el puente vacacional fueron algunos de los motivos que inspiraron a mi y otros tapatíos a cambiar de aires y dejar la tierra de la torta ahogada y trasladarse a León, Guanajuato donde desde el viernes se realiza el Festival Internacional del Globo, cumpliendo 10 años mostrando una gran variedad de estos inmensos objetos.
León se hallaba lista para recibir a los visitantes, la ocupación hotelera al tope y el tráfico fueron parte de estos últimnos tres días en la capital del calzado. Acercarse al paqrue metrpolitano de la ciudad, donde se realiza el festival, era complicado si acudías avanzada la mañana. El tráfico ya no era tan escaso desde temprano y no obstante la oscuridad o la somnolencia de ciertos asistentes el parque ya mostraba una presencia considerable de locales y foráneos.
Conforme el sol se asomaba en el horizonte, las tripulaciones de los distintos globos avanzaban en la preparación del vuelo. Mientras la gente aprovechaba para comer un pan dulce acompañado de alguna bebida caliente y la plática o expectativa por el espectáculo. El festival presume ser el más grande en América Latina y estar entre los primeros del mundo, equipos nacionales y de países como España, Francia, Alemania y Estados Unidos entre algunos más están presentes.

La llegada desde temprano
Los globos tomaron el cielo, cada uno ocupaba un lugar en el campo y luego en el cielo, su reflejo en el agua de la presa del paqrue maravillaba a los presentes, al igual que la colorida apariencia y la forma curiosa de algunos.

Darth Vader, un tiburón, una abeja, Humpty Dumpty se elevaron como muchos más; todos aterrizando en terrenos lejanos al parque aunque aún notables a la vista. En el transcurso hubo cualquier cantidad de fotos y retratos de quienes simulaban tener a Lord Vader en su palma o tomar un globo con la punta de sus dedos, todos abrigados por el frío no dejaba más opción
Por la noche el espectáculo creció, ya no con los globos en el cielo, sino formando parte de un gran espectáculo audiovisual solo posible en un evento así. Al ritmod ela música los globos se encendían o apagaban, para después dar paso a fuegos artificiales y un festival musical con la presencia de Los Bunkers antecedidos por Rey Pila. Hasta una propuesta de matrimonio y posterior ceremonia se pudo ver esa noche en el festival.
Y como no es suficiente las palabras, te dejo con una pequeña serie fotográfica, esperando que compartas la experiencia si es que también estuviste presente este año o antes.
Un agradecimiento para Leonardo Álvarez y Guadalupe Estrada que me facilitaron el equipo para traer estos momentos del festival.
- De noche en el FIG